El régimen iraní respondió con desafío total a las amenazas del presidente estadounidense de destruir su infraestructura civil si no reabre el Estrecho de Ormuz antes del plazo fijado para este martes.
Mientras el reloj marca las últimas horas del ultimátum que Donald Trump impuso a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz, Teherán respondió en múltiples frentes: movilización popular, amenazas directas a la infraestructura energética de la región y medidas de emergencia interior que revelan el nivel de tensión que vive el país.
Cadenas humanas alrededor de las centrales eléctricas
El viceministro de Deportes y Juventud de Irán, Alireza Rahimi, hizo un llamado a “atletas, artistas y estudiantes” para que este martes a las 14:00 horas locales formen una cadena humana alrededor de las centrales eléctricas de todo el país. El funcionario publicó en X una convocatoria a la “Campaña Nacional de la Cadena Humana de la Juventud Iraní por un Futuro Brillante”, con el mensaje: “atacar la infraestructura pública es un crimen de guerra”. [
La movilización responde directamente a las amenazas de Trump, quien declaró ante medios estadounidenses que si Irán no cumplía con sus exigencias, no quedarían en pie ni plantas eléctricas ni puentes en el país.
El CGRI amenaza con cortar el petróleo y el gas regionales
La respuesta más contundente vino del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), que emitió una declaración en la que advirtió que todas las “consideraciones de buena vecindad y moderación han terminado”. La guardia amenazó con atacar la infraestructura de Estados Unidos y sus aliados en el Golfo Pérsico de forma tal que “no podrán recibir petróleo y gas de la región durante años”. El CGRI añadió que, si Washington cruza las líneas rojas, su respuesta irá más allá del Medio Oriente.
El comandante Ali Abdollahi, jefe de la máxima unidad operativa de Irán, declaró que en caso de agresión a las infraestructuras iraníes, “todas las instalaciones utilizadas por el ejército estadounidense, así como las del régimen sionista, serán sometidas, sin limitación alguna, a ataques devastadores y continuos”. [
Abdollahi calificó al presidente Trump de “agresivo y belicista” y consideró que sus amenazas constituyen “un gesto desesperado” tras “repetidas derrotas”.
Ataques ya ejecutados en Arabia Saudita y países del Golfo
Las amenazas no son solo declarativas. El CGRI informó que la oleada 96 de la Operación Promesa Veraz 4 alcanzó plantas de gas de ExxonMobil y Chevron en Habshan (Emiratos Árabes Unidos), causó un incendio de gran magnitud en una planta petroquímica en Al-Ruwais, dañó una instalación petroquímica en Sitra, Baréin, y golpeó instalaciones en Shuaiba, Kuwait.
El CGRI declaró oficialmente también haber atacado instalaciones petroquímicas en Arabia Saudita.
Suspensión del tren y medidas de emergencia
Como parte de las medidas de preparación ante posibles represalias israelíes y estadounidenses, los servicios de tren en Irán fueron suspendidos en numerosas ciudades del país. La medida refleja el estado de alerta máxima en el que se encuentra la república islámica tras 38 días de la llamada “Operación Furia Épica” lanzada por Estados Unidos e Israel.
El Parlamento iraní advierte: “toda la región arderá”
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió a Trump que sus “movimientos imprudentes están arrastrando a Estados Unidos a un infierno viviente para cada familia, y toda nuestra región va a arder”.
Ghalibaf acusó al mandatario estadounidense de cometer “crímenes de guerra” y reiteró que Teherán no modificará su posición ante ninguna presión militar.
El contexto diplomático
Detrás de la retórica bélica, los esfuerzos diplomáticos continúan. Mediadores de Egipto, Pakistán y Turquía presentaron a ambas partes un borrador de propuesta que contempla un alto el fuego de 45 días y la reapertura del Estrecho de Ormuz, aunque no está claro si Irán o Estados Unidos aceptarán los términos. [
Teherán insiste en recibir compensaciones por los daños de guerra antes de cualquier acuerdo.
Lo que sí está claro es que el plazo vence esta noche, y el mundo observa si las amenazas cruzadas derivarán en una nueva y devastadora escalada en uno de los conflictos más peligrosos de la región desde hace décadas.



