Netanyahu: “Seguiremos rugiendo como un león hasta asegurar la eternidad de Israel”
El primer ministro israelí explica la Operación “León Rugiente”, agradece la resiliencia del pueblo israelí y asegura que la campaña continuará hasta neutralizar la amenaza del régimen iraní.
En medio de una de las escaladas más significativas en Medio Oriente en los últimos años, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dirigió este sábado por la noche un mensaje a la nación tras cumplirse una semana del inicio de la Operación “León Rugiente”.
En su discurso, el mandatario israelí elogió la fortaleza del pueblo de Israel frente a la emergencia, reconoció el trabajo de las Fuerzas de Defensa de Israel y subrayó la cooperación estratégica con Estados Unidos.
Netanyahu explicó los motivos detrás de la operación militar contra el régimen iraní, al que acusó de buscar la destrucción de Israel mediante armas nucleares y miles de misiles balísticos. También aseguró que la campaña continuará “con toda la fuerza” mientras exista la amenaza.
El primer ministro destacó que la estrategia israelí busca cambiar el equilibrio de poder en la región y afirmó que las acciones militares también buscan abrir la posibilidad de un futuro diferente para el pueblo iraní.
“Nos encontramos en una campaña decisiva por nuestra propia existencia.”
“Transformamos a Israel en una potencia regional que disuade y derrota a sus enemigos.”
“Juntos rugiremos como un león y aseguraremos la eternidad de Israel.”
A continuación, la traducción íntegra del mensaje pronunciado por el primer ministro israelí.
Declaración del Primer Ministro Benjamin Netanyahu
(Traducción del hebreo – sábado 7 de marzo de 2026)
“Mis hermanos y hermanas, ciudadanos de Israel.
Nos encontramos en una campaña decisiva por nuestra propia existencia. Ha pasado una semana desde el inicio de la Operación León Rugiente y quiero saludar a nuestros heroicos pilotos, a las tripulaciones en tierra que trabajan día y noche, y a nuestros valientes combatientes en el Líbano y en todos los frentes.
Deseo expresar mi más profundo agradecimiento a ustedes, los ciudadanos de Israel, por su firmeza, por la manera en que se están comportando en esta emergencia, comprendiendo la gravedad de la hora y siguiendo las instrucciones del Comando del Frente Interno, que verdaderamente salvan vidas.
En las habitaciones seguras y en los espacios protegidos, ustedes están demostrando un espíritu poderoso. Me dicen a mí, al Gobierno, y a nuestros heroicos soldados y comandantes:
“¡Continúen hasta el final, hasta la victoria!”
Quiero agradecerles desde lo más profundo de mi corazón por su respaldo, y les informo: ¡seguimos adelante con toda la fuerza!
Las guerras se ganan con iniciativa y estrategia, pero el primer fundamento del éxito es la determinación.
No hablo solo de la determinación de los líderes; hablo de la determinación del pueblo. Hablo de la determinación que ustedes, los ciudadanos de Israel, han demostrado hasta hoy y de la determinación que aún se requerirá de nosotros juntos.
Juntos nos levantamos después de la terrible masacre del 7 de octubre. Juntos repelimos a nuestros enemigos paso a paso en la Guerra de Redención, y los golpeamos con fuerza.
En Gaza, a Sinwar y a sus asesinos.
En el Líbano, a Nasrallah y a sus terroristas.
En Siria, provocamos la caída del régimen sangriento.
Y en Irán, en Irán golpeamos al régimen asesino de los ayatolás en la Operación León Ascendente, y ahora lo hacemos con aún mayor vigor en la Operación León Rugiente.
Al mismo tiempo, trajimos a casa a todos nuestros rehenes, golpeamos los centros del terrorismo en Judea y Samaria, subimos a la cima del Monte Hermón y creamos zonas de seguridad en Siria, Líbano y Gaza. Como les prometí dos días después del 7 de octubre, estamos cambiando el rostro de Medio Oriente.
Pero no solo cambiamos Medio Oriente. Ante todo, nos cambiamos a nosotros mismos. Porque después del gran desastre del 7 de octubre decidí liderar un cambio radical: acciones poderosas una tras otra, acciones proactivas y sorpresivas que cambian dramáticamente el equilibrio de poder entre nosotros y nuestros enemigos.
Mediante estos métodos transformamos a Israel en una potencia regional que disuade y derrota a sus enemigos.
Todo esto requiere iniciativa, audacia y disposición a asumir riesgos. En la unidad de reconocimiento del Estado Mayor en la que serví como combatiente y comandante colgaba un gran cartel en el comedor con dos palabras, solo dos palabras:
“Who Dares Wins – Quien se atreve, gana.”
Si no te atreves, si temes constantemente al fracaso, perderás. Pero si te atreves, si tomas riesgos calculados y desequilibras al enemigo, rompes su espíritu.
Ahora les explicaré por qué emprendimos la Operación León Rugiente, qué hemos hecho hasta ahora y qué haremos mientras continúe la campaña.
Frente a nosotros se encuentra un régimen extremista y malvado que durante 47 años ha clamado “Muerte a Israel”, “Muerte a Estados Unidos”, y que planea destruirnos con bombas atómicas y decenas de miles de misiles balísticos.
El presidente Trump comprendió hace tiempo la magnitud del peligro para Estados Unidos y para todo el mundo. Les diré que cuando me reuní con él en Florida, unos meses antes de que fuera elegido para su segundo mandato, lo primero que me dijo fue:
“Bibi, debemos impedir a toda costa que Irán obtenga armas nucleares”.
Quiero agradecer a mi amigo, el presidente Trump, por el liderazgo histórico que está demostrando, por la valiente amistad entre nosotros y por la alianza, más fuerte que nunca, entre Estados Unidos e Israel.
En la Operación León Ascendente unimos fuerzas para eliminar el peligro inmediato contra Israel y Estados Unidos. Pero el tirano de Teherán, Jamenei, no escuchó las advertencias del presidente Trump ni las mías.
Ordenó restaurar las capacidades nucleares y balísticas de Irán y enterrarlas profundamente bajo montañas para hacerlas inmunes a cualquier ataque.
No hay duda de que, una vez obtenida esa inmunidad subterránea, el régimen de los ayatolás habría utilizado esas terribles herramientas para destruir a Israel y amenazar a Estados Unidos, Europa, a los países de la región y al mundo entero con armas nucleares.
Basándonos en esta previsión, Estados Unidos e Israel emprendimos una acción para frustrar estas amenazas y crear las condiciones para que el pueblo iraní pueda tomar su destino en sus propias manos.
Había otro peligro: que Irán se adelantara y atacara primero objetivos estadounidenses en la región, así como a Israel.
Por todas estas razones actuamos en el momento oportuno.
En la primera semana de la guerra eliminamos al tirano Jamenei, neutralizamos a decenas de altos funcionarios de la Guardia Revolucionaria y a cientos de operativos terroristas, destruimos instalaciones gubernamentales, infraestructura nuclear, bases militares, fábricas de armas, depósitos de misiles y drones y cientos de lanzadores de misiles balísticos.
Gracias a nuestros audaces pilotos y a los de Estados Unidos, logramos un control casi total de los cielos iraníes.
Cada día seguimos desmantelando más capacidades del régimen iraní.
Lo mismo estamos haciendo en el Líbano, con ataques devastadores contra los terroristas de Hezbollah, los títeres de Irán.
Digo nuevamente al gobierno libanés: es su responsabilidad hacer cumplir el acuerdo de alto el fuego y desarmar a Hezbollah. Si no lo hacen, la agresión de Hezbollah traerá consecuencias catastróficas para el Líbano.
Respecto a lo que haremos en Irán: tenemos un plan organizado con muchas sorpresas para desestabilizar al régimen y permitir el cambio.
A los operativos de la Guardia Revolucionaria que oprimen al pueblo iraní en las calles les digo esto: ustedes también están en la mira. Quien deponga su arma no será dañado. Quien no lo haga pagará el precio.
Y al pueblo iraní le digo: he hablado con ustedes y por ustedes durante décadas. El momento de la verdad se acerca.
No buscamos dividir a Irán. Buscamos liberar a Irán y vivir en paz con él.
Pero al final del día, la liberación del yugo de la tiranía dependerá de ustedes, el valiente y sufrido pueblo iraní.
Creo que si se levantan en el momento de la verdad, no pasará mucho tiempo antes de que Israel e Irán vuelvan a ser valientes amigos.
Quien ve hoy las banderas ondeando juntas en capitales occidentales —la bandera iraní del León y el Sol junto a la estrella de David—, quien ve los abrazos entre iraníes exiliados y judíos, siente una profunda emoción.
Esto da una enorme esperanza para el futuro.
Nuestro éxito no solo eliminará la amenaza nuclear para el mundo entero, no solo traerá paz entre Israel e Irán. También traerá una expansión dramática del círculo de paz alrededor de nosotros.
Ciudadanos de Israel, todavía estamos en medio de una campaña difícil. No dejaremos de luchar contra los tiranos de Irán. Los golpearemos sin piedad.
La Operación León Rugiente continuará con impulso implacable.
Juntos seguiremos firmes, juntos rugiremos como un león, y con la ayuda de Dios aseguraremos la eternidad de Israel.”



