El abrazo de la tierra: Dror Or regresa a casa, después de 782 días de dolor nacional
Amigos, hay noticias que, por muy dolorosas que sean, traen consigo un profundo suspiro de alivio.
Hoy el corazón de Israel ha palpado la tristeza y la esperanza con el regreso de Dror Or, cuyo cuerpo, después de una espera desgarradora de lo que se ha reportado como 782 días, ha vuelto finalmente a casa para recibir un entierro digno. Es el final de un capítulo de agonía para su familia, un paso crucial para sanar la herida abierta desde aquel trágico 7 de octubre.
Pero esta historia es mucho más que un titular de última hora; es el conmovedor relato de una familia valiente y el testimonio de un amor que trasciende el horror. ¿Cómo se vive por más de dos años sabiendo que un ser querido está ausente, incluso en la muerte? La familia Or nos enseña sobre una resiliencia que, en lugar de amargura, inspira una profunda compasión.
Un Retorno que Marca el Inicio de la Sanación
La tragedia de la familia Or comenzó en el Kibbutz Be’eri, el epicentro del dolor el 7 de octubre de 2023. Dror (48) y su amada esposa, Yonat, fueron asesinados en su hogar, pero la crueldad no se detuvo ahí. El cuerpo de Dror fue secuestrado y llevado a Gaza, negándole a sus seres queridos el rito más básico del luto y la despedida.
Imaginemos por un momento la fuerza que debió tener el corazón de sus hijos. Dror y Yonat tenían tres. Dos de ellos, Noam (17) y Alma (13), fueron secuestrados vivos y pasaron semanas en manos de sus captores. Afortunadamente, en un rayo de esperanza, fueron liberados durante el acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2023. Su regreso fue un bálsamo, pero no podían empezar a sanar del todo sin dar descanso a su padre.
Tras más de dos años de esa incertidumbre perpetua, la familia Or ha podido por fin iniciar su duelo. Los representantes militares notificaron a la familia que el cuerpo de Dror fue devuelto por grupos terroristas palestinos, después de que los forenses completaran el proceso de identificación. El proceso fue delicado: el cuerpo fue trasladado por la Yihad Islámica Palestina y Hamás a la Cruz Roja, que lo entregó finalmente a las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF).
El Cierre de un Ciclo para Toda una Comunidad
Este retorno no es solo vital para la familia Or; es un acto de sanación para todo el Kibbutz Be’eri y para el Consejo Regional de Eshkol. Michal Uziah, jefa del consejo, lo resumió de manera hermosa y simple: el regreso de Dror “cierra una herida dolorosa” del 7 de octubre.
Ella nos recuerda que, gracias a este paso, todos los residentes secuestrados del consejo han vuelto a casa, ya sea para recibir rehabilitación (como los jóvenes Noam y Alma) o para un entierro adecuado. Es la luz al final de un túnel oscuro, permitiendo que la comunidad comience a honrar la memoria de sus caídos en lugar de luchar por su derecho a despedirlos.
Desde la Oficina del Primer Ministro, se ha compartido el “profundo dolor” de la familia y se ha renovado el compromiso de trabajar sin descanso. Pero en medio de este consuelo, hay una promesa que nos toca el alma: la determinación de traer a casa a todos.
Por los que Aún Esperan el Descanso
Mientras la familia Or se prepara para el entierro, nuestro pensamiento debe estar también con las otras familias que siguen esperando. Los cuerpos de dos rehenes asesinados, el Sargento Mayor Ran Gvili y el ciudadano tailandés Sudthisak Rinthalak, siguen retenidos en Gaza.
La historia de Dror nos demuestra que la perseverancia puede traer un cierre, incluso en las circunstancias más inhumanas. Es un recordatorio de que la lucha no termina hasta que cada persona, viva o muerta, regrese a su tierra para encontrar la paz. La PMO ha sido clara: Hamás debe cumplir sus compromisos. Pero más allá de la política, es una exigencia de humanidad, para que las familias de Ran Gvili y Sudthisak Rinthalak puedan recibir, como la familia Or, el abrazo final de la tierra.
Esta historia nos recuerda el valor de la vida y el poder del amor familiar que persiste a pesar de la distancia y el tiempo. Nos deja pensando: ¿qué significa realmente “volver a casa” después de tanto dolor?
Queremos saber qué sientes al leer sobre el regreso de Dror. Si pudieras enviar un mensaje de consuelo a Noam y Alma, o un mensaje de apoyo a las familias de los que aún esperan, ¿cuál sería? Deja tu mensaje de empatía y esperanza en los comentarios. Hagamos de esta conversación un homenaje a su fuerza.




