El ejército israelí confirmó que su campaña militar contra el régimen de Irán continuará al menos durante tres semanas más, en coordinación con Estados Unidos, mientras miles de objetivos militares siguen siendo identificados dentro del territorio iraní.
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El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Effie Defrin, explicó que la operación no responde a un calendario fijo, sino al cumplimiento de metas estratégicas.
“Estamos listos, en coordinación con nuestros aliados de Estados Unidos, para seguir al menos hasta Pésaj, dentro de tres semanas”, afirmó Defrin en declaraciones a CNN.
Una campaña militar que podría prolongarse
La ofensiva comenzó el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron ataques coordinados contra objetivos estratégicos iraníes en lo que se ha convertido en uno de los enfrentamientos más intensos entre ambos países en décadas.
Desde entonces, la fuerza aérea israelí ha realizado cientos de ataques y asegura haber destruido gran parte de la infraestructura militar clave del régimen.
De acuerdo con información difundida por el ejército israelí, más de 2.000 objetivos estratégicos han sido atacados, incluidos cerca de 700 sitios relacionados con misiles y más de 100 instalaciones de producción de drones, debilitando de forma significativa las capacidades militares iraníes.
Además, el ejército afirmó que más de 1.900 soldados y comandantes iraníes han muerto desde el inicio de la ofensiva, mientras continúan operaciones en ciudades como Teherán, Isfahán y otras zonas estratégicas del país.
Irán responde con drones y amenazas
En paralelo, el régimen iraní ha intensificado su retórica y sus ataques de represalia. Durante el fin de semana, las fuerzas armadas iraníes lanzaron drones y misiles contra instalaciones estratégicas en Israel, mientras el conflicto amenaza con extenderse a otros puntos de la región.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, advirtió que cualquier intervención militar adicional de terceros países podría provocar una escalada aún mayor del conflicto.
Al mismo tiempo, los Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica amenazaron con perseguir al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, mientras Teherán acusa a Estados Unidos de participar activamente en los ataques desde bases militares en el Golfo.
El estrecho de Ormuz y la preocupación global
Uno de los puntos de mayor tensión es el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo.
Las autoridades iraníes han advertido que podrían mantener cerrado el paso como parte de su estrategia defensiva, lo que ha generado alarma en los mercados energéticos y en la comunidad internacional.
El presidente estadounidense Donald Trump propuso la creación de una operación naval internacional para escoltar petroleros en la zona y garantizar el flujo energético global. Países como Reino Unido, Francia, Japón y Corea del Sur han sido invitados a participar, aunque hasta ahora no han confirmado su adhesión.
Objetivo: debilitar al régimen iraní
Pese a la magnitud de los ataques, el ejército israelí sostiene que su objetivo no es derrocar directamente al régimen iraní, sino debilitar sus estructuras militares y de seguridad.
“Estamos creando condiciones que permitan al pueblo iraní decidir su propio futuro”, explicó Defrin en una conferencia de prensa reciente.
Mientras tanto, el primer ministro Netanyahu ha reiterado que Israel continuará la ofensiva “con toda la fuerza necesaria”, afirmando que el conflicto está cambiando el equilibrio estratégico en Medio Oriente.
Un conflicto que sigue escalando
Con ataques aéreos diarios, represalias con drones y amenazas en rutas energéticas globales, la confrontación entre Israel e Irán entra ahora en una fase prolongada que podría extenderse al menos hasta la celebración de Pésaj.
Analistas internacionales advierten que el desarrollo de las próximas semanas será crucial para determinar si el conflicto se limita a ataques aéreos o si termina arrastrando a más países de la región a una guerra de mayor escala.




