En un giro que nadie vio venir, el alcalde de Nueva York que muchos señalan como uno de los principales promotores del antisemitismo moderno en la ciudad, Zohran Mamdani, presentó hoy la primera estrategia municipal de la nación para combatir el antisemitismo.
En un video de 2 minutos publicado en sus redes, Mamdani asegura que durante el último año se ha reunido con judíos neoyorquinos “en sus salas, en el subway y en sus escuelas” y que una y otra vez escuchó lo mismo: “El antisemitismo es real y se está creciendo”.
El dato que cita es correcto y doloroso: aunque los judíos son solo el 12% de la población de NYC, representan más de la mitad de los crímenes de odio confirmados por la NYPD. Una estadística que ha aumentado 8% solo este año.
¿Qué propone el plan?
Bautizado pomposamente como “Tackling Hate: The Mamdani Administration’s Strategy to Combat Antisemitism”, el documento de 30 páginas incluye:
$26 millones de dólares para la Oficina para la Prevención de Crímenes de Odio. Es un aumento del 800% respecto al año pasado, que el propio alcalde ya había anunciado en mayo. La agencia actualmente opera con solo $3 millones.
$6.4 millones en becas P.A.T.H. (Partners Against the Hate) para organizaciones comunitarias que previenen la violencia de odio, más del doble de lo financiado el año pasado.
$1 millón para reforzar la seguridad física de sinagogas y lugares de culto: luces, cámaras, cerraduras.
$2 millones para el Memorial del Holocausto de Queens y $2.5 millones para el Centro de Nueva Cultura Judía en Brooklyn.
Relanzamiento del Grupo de Trabajo Interagencial de Infraestructura de Seguridad, disuelto en 2024, para que NYPD y hasta el Departamento de Transporte trabajen juntos.
El plan oficial del Ayuntamiento lo vende como una inversión histórica para que los judíos neoyorquinos estén “seguros, celebrados y protegidos”.
La ironía que nadie ignora
El anuncio llega apenas días después de que Mamdani tuviera un choque público con el Primer Ministro Benjamín Netanyahu durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Mientras Netanyahu lo acusaba de antisemitismo, Mamdani plantaba un olivo en Gracie Mansion con familias palestinas de Gaza.
Y ese es el punto que la comunidad no deja pasar. El alcalde, que al asumir el cargo revocó varias órdenes ejecutivas de su antecesor Eric Adams sobre antisemitismo y boicots a Israel, que sugirió arrestar a Netanyahu bajo una orden de la Corte Penal Internacional aunque EE.UU. no es firmante, y que comparó a AIPAC con “monstruos”, ahora se presenta como el adalid contra el odio.
La reacción fue inmediata y mixta:
“Si bien el plan tiene una serie de elementos positivos, no aborda un tema central que el propio alcalde ha perpetuado: la retórica que demoniza y deslegitimiza a Israel inevitablemente conduce a ataques contra judíos neoyorquinos”, dijeron en un comunicado conjunto UJA-Federation de Nueva York, JCRC, AJC y el Board of Rabbis.
Jonathan Greenblatt, CEO de la ADL, que incluso lanzó un “Mamdani Monitor”, fue más directo:
“Las subvenciones de seguridad no sustituyen la claridad moral. Un alcalde que no definirá el antisemitismo, no confrontará banderas terroristas marchando en barrios judíos… no está luchando contra esta crisis. La está gestionando”.
De hecho, uno de los puntos más criticados es que la estrategia deliberadamente se niega a definir qué es antisemitismo, argumentando que no es “necesario ni útil”, y omite cualquier mención a cuando el odio anti-Israel cruza la línea hacia el antisemitismo. Su primer acto al llegar fue revocar la definición IHRA que usaba la ciudad.
Otros líderes, como Amy Spitalnick del Jewish Council for Public Affairs, lo celebraron como “un paso importante” en un momento de antisemitismo real y creciente.
Como él mismo citó en su discurso, mal citando la Mishná: “a cualquiera que sostenga un alma, es como si sostuviera un mundo entero”.
Para un político al que gran parte de la comunidad judía ve como parte del problema, ahora quiere ser recordado como parte de la solución. Con $26 millones de por medio, al menos tendrá presupuesto para intentarlo.

